La corriente Marxista-leninista, tanto aquí como en otros países occidentales, nace alrededor de la división del movimiento comunista internacional en 1963. Recordemos brevemente que este conflicto se dio por el intento soviético de imponer sus puntos de vista en los demás partidos, prescindiendo de los acuerdos llegados en las conferencias internacionales comunistas de 1957 y 1960. El rechazo de esta posición por chinos, albaneses y otros llevó a la ruptura abierta. La inmensa mayoría de los PC europeo-occidentales se alinearon con el PCUS y expulsaron de sus filas a los militantes disconformes.