La creación en Italia del Partido democrático, ha venido acompañada de la reivindicación de las figuras más representativas del extinto PCI, por parte de la mayoría de formaciones políticas de la izquierda marxista con el fin de anular los intentos de hacer tabla rasa con el pasado. Los más recordados vienen siendo Antonio Gramsci muerto hace 70 años y en menor grado su sucesor en la secretaria general del Partido, Palmiro Togliatti. Aquí, sin embargo, no se va a hablar de estas dos grandes figuras del PCI de las primeras décadas. Sólo se va a tratar de lo que representó Berlinguer como exponente máximo de las posiciones del PCI durante los últimos años de su existencia.