Los marxistas somos anticapitalistas. Luchamos, pues, por realizar el socialismo y el comunismo. Pero la liquidación definitiva del capitalismo no es un objetivo al alcance de la mano en la presente coyuntura. Por otra parte hay otras fuerzas sociales, además de la clase obrera y las restantes clases trabajadoras, interesadas en mayor o menor grado en poner fin al poder detentado por la burguesía monopolista española y en acabar con las injerencias imperialistas. Esto nos puede permitir luchar por una democracia de nuevo tipo que materialice los intereses comunes del proletariado con todas las demás clases sociales y capas sociales opuestas al actual dominio de la burguesía monopolista y a las intromisiones del imperialismo y de las grandes potencias.